Elegir entre un extintor de polvo ABC o un extintor de CO₂ es una duda habitual al proteger una vivienda, una oficina, un comercio, un garaje o una instalación industrial.
Aunque ambos equipos permiten actuar sobre un incendio en su fase inicial, no contienen el mismo agente, no están indicados para los mismos riesgos y tampoco producen las mismas consecuencias después de su utilización.
El extintor de polvo ABC destaca por su versatilidad y por su capacidad para actuar sobre diferentes clases de fuego. El extintor de CO₂, por su parte, se utiliza especialmente en lugares con equipos eléctricos o electrónicos, ya que no deja residuos tras su descarga.
Por tanto, no existe un tipo de extintor que sea siempre mejor que el otro. Para tomar una decisión correcta es necesario valorar qué materiales pueden arder, si existen instalaciones eléctricas, qué daños podría causar el agente extintor y cuáles son las características del espacio.
En esta guía analizamos las principales diferencias entre un extintor de CO₂ y uno de polvo ABC, sus ventajas, sus limitaciones y los casos en los que conviene instalar cada uno.
¿Qué es un extintor de polvo ABC?
El extintor de polvo ABC contiene un agente extintor sólido formado por partículas muy finas. Cuando se acciona el equipo, el polvo es impulsado hacia el exterior mediante un gas presurizado y crea una nube alrededor del fuego.
Su principal característica es que puede actuar sobre tres clases de fuego:
- Clase A: fuegos de materiales sólidos que pueden formar brasas, como madera, papel, cartón o tejidos.
- Clase B: fuegos de líquidos inflamables o sólidos licuables, como gasolina, pinturas, disolventes o parafinas.
- Clase C: fuegos de gases inflamables, como butano, propano, metano o gas natural.
Por este motivo, también se conoce como extintor polivalente. Es uno de los equipos más utilizados para proteger espacios con riesgos generales, como comunidades de propietarios, locales comerciales, almacenes, garajes, talleres y determinados vehículos.
El polvo ABC actúa principalmente interrumpiendo la reacción química de la combustión y dificultando que el fuego continúe desarrollándose. Su rapidez de actuación y su capacidad para combatir diferentes combustibles explican su amplia utilización.
Incotex dispone de extintores de polvo ABC en diferentes capacidades, desde equipos compactos hasta modelos de mayor tamaño destinados a instalaciones profesionales.
¿Qué es un extintor de CO₂?
El extintor de CO₂ utiliza dióxido de carbono como agente extintor. El producto se almacena licuado y a presión dentro del recipiente y, cuando se descarga, se transforma rápidamente en gas.
El CO₂ actúa principalmente desplazando parte del oxígeno que rodea al fuego. También produce un enfriamiento localizado durante la descarga, aunque su capacidad para reducir la temperatura del combustible es menor que la de otros agentes.
Está especialmente indicado para:
- Cuadros eléctricos.
- Ordenadores.
- Servidores.
- Equipos electrónicos.
- Maquinaria.
- Laboratorios.
- Instalaciones con componentes sensibles.
- Determinados fuegos de líquidos inflamables.
Una de sus principales ventajas es que se evapora después de la descarga y no deja polvo, espuma ni otros residuos. Esto permite controlar un conato sin cubrir de agente extintor los equipos situados alrededor.
Incotex comercializa extintores de CO₂ en diferentes formatos para proteger instalaciones eléctricas, equipos electrónicos y otros espacios en los que se necesita un agente limpio.
Diferencias entre un extintor de polvo ABC y uno de CO₂
La diferencia principal se encuentra en el agente extintor y en los riesgos para los que está indicado cada equipo.
| Característica | Extintor de polvo ABC | Extintor de CO₂ |
|---|---|---|
| Agente extintor | Polvo químico polivalente | Dióxido de carbono |
| Clases de fuego | A, B y C | Principalmente fuegos de clase B y riesgos eléctricos |
| Residuos | Deja una gran cantidad de polvo | No deja residuos |
| Equipos electrónicos | Puede penetrar en los componentes y dañarlos | Es adecuado para equipos eléctricos y electrónicos |
| Visibilidad durante la descarga | La nube de polvo puede reducirla considerablemente | La descarga genera una nube temporal, pero el gas se dispersa |
| Capacidad de enfriamiento | Limitada | Limitada y localizada |
| Riesgo de reignición | Puede producirse, especialmente si quedan materiales calientes | Puede ser elevado si el combustible no se ha enfriado |
| Uso habitual | Riesgos generales y espacios con distintos combustibles | Cuadros eléctricos, servidores, maquinaria y equipos sensibles |
| Alcance | Generalmente mayor | Más reducido y sensible a corrientes de aire |
| Precaución principal | Residuos, pérdida de visibilidad y contaminación del espacio | Frío extremo en la boquilla y acumulación de gas en lugares cerrados |

¿Qué fuegos puede apagar un extintor ABC?
El extintor ABC está diseñado para actuar sobre una variedad amplia de combustibles.
Fuegos de clase A
Son incendios provocados por materiales sólidos que normalmente forman brasas. Algunos ejemplos son:
- Madera.
- Papel.
- Cartón.
- Tejidos.
- Mobiliario.
- Determinados plásticos.
El polvo ABC puede interrumpir la combustión, aunque su capacidad de enfriamiento es limitada. Después de apagar las llamas es necesario vigilar el material para evitar que vuelva a encenderse.
Fuegos de clase B
Son incendios relacionados con líquidos inflamables o productos sólidos que pueden licuarse, como:
- Gasolina.
- Gasóleo.
- Pinturas.
- Disolventes.
- Alcoholes.
- Parafinas.
El polvo permite cortar rápidamente la reacción de combustión, pero debe dirigirse correctamente para no dispersar el líquido inflamable.
Fuegos de clase C
Son incendios de gases inflamables, como:
- Butano.
- Propano.
- Metano.
- Gas natural.
Ante una fuga de gas incendiada, la prioridad debe ser cortar el suministro siempre que pueda hacerse con seguridad. Apagar las llamas sin detener la fuga puede provocar una acumulación de gas y crear una situación todavía más peligrosa.
El Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios establece que la selección del agente extintor debe adecuarse a las clases de fuego normalizadas y a los riesgos presentes en la instalación.
¿Qué fuegos puede apagar un extintor de CO₂?
El extintor de CO₂ se utiliza principalmente ante fuegos de clase B y en incendios relacionados con instalaciones eléctricas o electrónicas.
Es una solución habitual para proteger:
- Cuadros eléctricos.
- Equipos informáticos.
- Servidores.
- Maquinaria conectada.
- Laboratorios.
- Sistemas de telecomunicaciones.
- Líquidos inflamables en pequeñas cantidades.
No existe una clase de fuego eléctrico independiente dentro de la clasificación europea. La electricidad puede ser el origen del incendio o permanecer presente en el equipo, pero la clase del fuego depende del combustible que esté ardiendo.
Mientras exista tensión eléctrica, debe utilizarse un agente que resulte adecuado para ese riesgo. Siempre que sea posible hacerlo sin peligro, debe cortarse previamente el suministro.
El CO₂ no suele ser la opción principal para materiales sólidos de clase A porque tiene poca capacidad de enfriamiento y no penetra en las brasas. Aunque las llamas puedan desaparecer temporalmente, el material podría volver a encenderse cuando el gas se disperse.
Ventajas del extintor de polvo ABC
Es muy versátil
La principal ventaja del extintor ABC es que permite actuar sobre fuegos de materiales sólidos, líquidos inflamables y gases. Esto facilita la protección de espacios en los que pueden presentarse varios riesgos.
Tiene una gran capacidad de extinción
El polvo actúa rápidamente sobre la reacción de combustión. Los modelos portátiles pueden alcanzar eficacias elevadas en relación con su tamaño y peso.
La eficacia concreta aparece indicada en la etiqueta del extintor mediante valores como 13A, 27A, 34B o 183B. Estos datos permiten comparar la capacidad de extinción de diferentes modelos, pero no deben confundirse con la cantidad de agente contenida en el equipo.
Puede utilizarse en numerosos entornos
Es habitual encontrar extintores ABC en:
- Viviendas.
- Comunidades de propietarios.
- Garajes.
- Talleres.
- Comercios.
- Almacenes.
- Naves industriales.
- Vehículos.
- Zonas comunes de edificios.
- Suele tener un coste de adquisición competitivo
Su amplia fabricación y polivalencia hacen que sea una solución accesible para cubrir riesgos generales. Sin embargo, el precio de compra no debe ser el único criterio, ya que los daños derivados de una descarga pueden superar ampliamente el coste del extintor.
Inconvenientes del extintor de polvo ABC
Deja muchos residuos
El polvo se dispersa por el ambiente y se deposita sobre suelos, paredes, muebles, productos y maquinaria. Después de una descarga suele ser necesaria una limpieza profunda.
Puede afectar a equipos electrónicos
Las partículas pueden introducirse en ordenadores, servidores, cuadros de control y mecanismos delicados. Aunque el agente permita controlar el incendio, los residuos pueden inutilizar los equipos o encarecer su recuperación.
Reduce la visibilidad
La nube generada durante la descarga puede dificultar la orientación y la evacuación, especialmente en habitaciones pequeñas, pasillos o espacios con poca ventilación.
Puede dificultar la respiración
La inhalación del polvo puede provocar irritación y tos. La persona que utiliza el extintor debe evitar situarse dentro de la nube y abandonar el espacio cuando las condiciones dejen de ser seguras.
Tiene poca capacidad de enfriamiento
Aunque puede apagar rápidamente las llamas, el material puede conservar suficiente temperatura como para volver a encenderse.

Ventajas del extintor de CO₂
No deja residuos
El CO₂ se dispersa en forma de gas. Esta es su ventaja más importante frente al extintor de polvo ABC.
Después de una descarga no es necesario retirar polvo de:
- Componentes electrónicos.
- Servidores.
- Maquinaria.
- Productos almacenados.
- Documentos.
- Superficies de trabajo.
- Es adecuado para riesgos eléctricos
El CO₂ no conduce la electricidad y permite intervenir sobre equipos eléctricos mientras continúan energizados, siempre dentro de las condiciones de uso y seguridad establecidas por el fabricante.
Reduce los daños secundarios
En una oficina, una sala de servidores, un laboratorio o un espacio con maquinaria de precisión, los daños provocados por el polvo pueden ser muy importantes. El CO₂ permite reducir este riesgo.
Es un agente limpio
No contamina el área con restos sólidos o líquidos. Esto facilita la recuperación del espacio una vez controlado el incendio y realizadas las comprobaciones correspondientes.
Inconvenientes del extintor de CO₂
Tiene un alcance limitado
Para que la descarga resulte eficaz es necesario acercarse más al foco que con determinados extintores de polvo. Esto puede aumentar la exposición al calor.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo advierte de que los extintores de CO₂ deben utilizarse a poca distancia del fuego para que su acción resulte efectiva.
Es sensible a las corrientes de aire
El gas puede dispersarse rápidamente en exteriores o en espacios muy ventilados, reduciendo su concentración alrededor del fuego.
Puede producirse una reignición
El CO₂ sofoca las llamas, pero enfría poco el combustible. Si el material conserva una temperatura elevada, el incendio puede reanudarse cuando el gas se disperse.
La boquilla alcanza temperaturas muy bajas
Durante la descarga, la expansión del gas enfría intensamente la trompa o boquilla. Sujetarla directamente puede provocar lesiones por frío.
El usuario debe agarrar únicamente las zonas indicadas por el fabricante.
Puede resultar peligroso en espacios confinados
El dióxido de carbono desplaza el oxígeno. Una concentración elevada en un espacio pequeño o mal ventilado puede provocar mareos, pérdida de consciencia o asfixia.
Después de utilizarlo debe evacuarse y ventilarse la zona, sin permanecer en el recinto más tiempo del imprescindible.
Suele ser más pesado de lo que parece
Un extintor de CO₂ no incorpora manómetro en la mayoría de los modelos y su recipiente debe soportar una presión elevada. Por este motivo, puede tener un peso total considerable en relación con la cantidad de agente que contiene.
¿Qué extintor es mejor para equipos eléctricos?
Para cuadros eléctricos, ordenadores, servidores, equipos de telecomunicaciones o maquinaria sensible, el extintor de CO₂ suele ser la opción más adecuada.
Su principal ventaja es que no deja residuos y no conduce la electricidad. Esto permite actuar sobre un conato reduciendo los posibles daños secundarios.
El polvo ABC también puede utilizarse sobre determinados equipos eléctricos si el extintor está certificado para ello y se respetan las limitaciones indicadas en su etiqueta. Sin embargo, la descarga puede cubrir los componentes y provocar daños difíciles de reparar.
Por tanto:
- Para un cuadro eléctrico o equipo electrónico sensible, normalmente se recomienda CO₂.
- Para una zona con riesgos generales y presencia ocasional de electricidad, puede ser necesario un extintor ABC.
- En muchos establecimientos se instalan ambos como equipos complementarios.
¿Qué extintor elegir para una vivienda?
En una vivienda pueden existir diferentes riesgos:
- Madera, papel y tejidos.
- Electrodomésticos.
- Cuadro eléctrico.
- Aceites y grasas de cocina.
- Caldera.
- Garaje.
- Chimenea o estufa.
Un extintor de polvo ABC puede ofrecer una cobertura general por su versatilidad. No obstante, su descarga dentro de una vivienda genera una gran cantidad de residuos y puede afectar a electrodomésticos, ordenadores y mobiliario.
Un extintor de CO₂ puede ser útil como complemento para el cuadro eléctrico o determinados aparatos, pero no sustituye a un equipo adecuado para fuegos de materiales sólidos.
En cocinas con riesgo de incendio de aceites o grasas, ni el polvo ABC ni el CO₂ deben considerarse automáticamente la solución principal. Los fuegos de clase F requieren equipos específicamente homologados para este tipo de combustible.

¿Qué extintor elegir para una oficina?
En una oficina suelen encontrarse dos grupos principales de riesgo:
Materiales sólidos como papel, cartón, mobiliario o textiles.
Equipos eléctricos y electrónicos como ordenadores, impresoras, servidores y cuadros.
Una configuración habitual combina:
- Extintores de polvo ABC para los riesgos generales.
- Extintores de CO₂ próximos a cuadros eléctricos, salas de servidores o zonas con equipos sensibles.
Instalar únicamente CO₂ podría dejar insuficientemente protegidos los fuegos de materiales sólidos. Utilizar solo polvo ABC podría provocar daños importantes sobre los equipos electrónicos.
La combinación debe ajustarse a la superficie, distribución, ocupación y normativa aplicable.
¿Qué extintor elegir para un comercio?
La elección dependerá de los productos vendidos y almacenados.
En un comercio de ropa, librería o tienda de muebles predominan los materiales sólidos de clase A. En una ferretería, taller o establecimiento con pinturas y disolventes pueden existir también riesgos de clase B.
Además, la caja, los cuadros eléctricos, los equipos informáticos y los sistemas de climatización introducen riesgos eléctricos.
En muchos comercios se utiliza un extintor ABC como protección general y se añade un extintor de CO₂ cerca del cuadro eléctrico o de los equipos más sensibles.
¿Qué extintor elegir para un garaje o taller?
Los garajes y talleres pueden contener:
- Combustibles.
- Aceites.
- Pinturas.
- Disolventes.
- Vehículos.
- Baterías.
- Herramientas eléctricas.
- Equipos de soldadura.
- Botellas de gas.
El extintor de polvo ABC suele utilizarse por su versatilidad ante fuegos de clase A, B y C. También puede ser conveniente instalar CO₂ junto a cuadros eléctricos, cargadores, maquinaria o equipos de diagnóstico.
Sin embargo, determinados riesgos requieren soluciones especiales. Por ejemplo, los incendios en baterías de ion de litio presentan un comportamiento diferente y un extintor portátil convencional puede no ser suficiente para detener la propagación térmica.
La protección de un taller debe definirse después de analizar su actividad, los productos almacenados y los procesos realizados.
¿Qué extintor elegir para un bar o restaurante?
En un establecimiento hostelero pueden coexistir:
- Materiales sólidos.
- Instalaciones eléctricas.
- Equipos de cocina.
- Gas.
- Aceites y grasas calientes.
- Productos de limpieza inflamables.
El extintor ABC puede utilizarse para riesgos generales y el CO₂ para cuadros eléctricos o determinados equipos.
Sin embargo, las freidoras y recipientes con aceites calientes deben protegerse con un extintor de clase F. Utilizar un agente inadecuado puede dispersar el aceite, provocar salpicaduras o permitir que el incendio vuelva a iniciarse.
Por tanto, una cocina profesional puede necesitar varios equipos diferentes:
- Extintor ABC.
- Extintor de CO₂.
- Extintor de clase F.
- Manta ignífuga.
- Sistema automático de extinción en campana, cuando resulte necesario.
¿Qué extintor elegir para una nave industrial?
En una nave industrial no puede recomendarse un agente sin conocer:
- Los materiales almacenados.
- Los procesos productivos.
- La carga de fuego.
- La presencia de líquidos inflamables.
- Los gases utilizados.
- La maquinaria.
- Las instalaciones eléctricas.
- La existencia de metales combustibles.
- La superficie y sectorización.
El polvo ABC puede cubrir numerosos riesgos generales y el CO₂ puede proteger cuadros, maquinaria o equipos eléctricos. No obstante, la instalación podría requerir extintores especiales y otros sistemas de protección, como bocas de incendio equipadas, detección automática, rociadores, hidrantes o sistemas fijos de extinción.
El Real Decreto 513/2017 regula las condiciones de diseño, instalación, mantenimiento e inspección de los equipos de protección activa contra incendios. La selección definitiva debe ajustarse al riesgo y a la normativa aplicable a cada establecimiento.
¿Es mejor instalar un extintor ABC o uno de CO₂?
La elección puede resumirse de la siguiente manera:
Elige un extintor de polvo ABC cuando:
- Existan varios tipos de combustibles.
- Se necesite protección frente a fuegos de clase A, B y C.
- Se busque un equipo polivalente.
- Los posibles residuos no sean el principal condicionante.
- Se protejan garajes, almacenes, talleres o zonas generales.
- Se necesite una capacidad de extinción elevada en un equipo portátil.
Elige un extintor de CO₂ cuando:
- Haya cuadros eléctricos.
- Se protejan ordenadores o servidores.
- Exista maquinaria sensible.
- No se puedan aceptar residuos.
- Se protejan laboratorios o instalaciones técnicas.
- El riesgo principal esté relacionado con equipos eléctricos o determinados líquidos inflamables.
Instala ambos cuando:
- Existan simultáneamente materiales sólidos y equipos electrónicos.
- Se proteja una oficina o comercio.
- Haya una sala técnica dentro de un espacio con riesgos generales.
- El polvo pueda apagar el incendio, pero causar daños secundarios importantes.
- La evaluación de riesgos indique que los dos agentes son necesarios.
En numerosos espacios profesionales, la solución más adecuada no es elegir entre uno u otro, sino instalar extintores ABC y CO₂ en ubicaciones diferentes para cubrir riesgos complementarios.
¿Cómo comprobar la eficacia de un extintor?
La capacidad de un extintor no debe valorarse únicamente por sus kilogramos de agente.
En la etiqueta aparecen códigos que indican su eficacia, como:
- 13A.
- 21A.
- 27A.
- 34B.
- 113B.
- 183B.
La letra identifica la clase de fuego y el número representa la eficacia obtenida en los ensayos normalizados.
Dos extintores de polvo de seis kilogramos pueden presentar eficacias distintas. De la misma manera, un extintor de CO₂ de mayor capacidad no tiene por qué ser el más conveniente si resulta difícil de manejar o si su ubicación no es adecuada.
Antes de comprarlo conviene comprobar:
- Tipo de agente.
- Clases de fuego indicadas.
- Eficacia certificada.
- Peso total.
- Alcance de descarga.
- Tiempo aproximado de funcionamiento.
- Temperatura de utilización.
- Instrucciones y advertencias.
- Certificaciones.
- Requisitos de mantenimiento.
Los extintores portátiles deben cumplir las normas aplicables y mantenerse conforme al Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios.
¿Cómo se utiliza cada tipo de extintor?
El procedimiento general consiste en:
- Avisar a las personas cercanas.
- Activar la alarma.
- Llamar al 112.
- Mantener una salida segura a la espalda.
- Retirar el pasador.
- Dirigir el agente hacia la base de las llamas.
- Accionar la maneta.
- Realizar un movimiento de barrido.
- Retroceder sin dar la espalda al fuego.
- Vigilar una posible reignición.
En un extintor de CO₂ no debe agarrarse directamente la trompa de descarga, ya que alcanza temperaturas extremadamente bajas.
En un extintor de polvo debe evitarse permanecer dentro de la nube generada. También debe tenerse en cuenta que la visibilidad puede disminuir de forma repentina.
Un extintor solo debe utilizarse cuando el incendio se encuentra en una fase inicial, la persona sabe manejar el equipo y existe una ruta de escape segura. La guía de utilización del INSST recomienda dirigir el agente hacia la base de las llamas y mantener siempre las condiciones de seguridad necesarias durante la intervención.
Mantenimiento de extintores ABC y CO₂
Tanto los extintores de polvo como los de CO₂ requieren mantenimiento periódico.
En los extintores ABC debe comprobarse especialmente:
- Estado del manómetro.
- Presión del equipo.
- Precinto y pasador.
- Manguera y boquilla.
- Ausencia de golpes o corrosión.
- Estado y comportamiento del polvo.
- Etiqueta e instrucciones.
- Soporte y señalización.
En los extintores de CO₂ normalmente no existe manómetro. La cantidad de agente se verifica mediante el pesaje del equipo y la comparación con los valores establecidos.
También debe revisarse:
- Estado del recipiente.
- Válvula.
- Manguera.
- Trompa de descarga.
- Precinto.
- Peso.
- Señalización.
- Accesibilidad.
Un extintor debe revisarse después de cualquier utilización, aunque la descarga haya sido breve. Tampoco debe mantenerse en servicio si presenta daños, pérdida de presión, ausencia de precinto o cualquier indicio de manipulación.
Preguntas frecuentes sobre extintores ABC y CO₂
¿El extintor de CO₂ apaga fuegos de madera o papel?
No es la opción recomendada. Puede hacer desaparecer temporalmente las llamas, pero tiene poca capacidad de enfriamiento y el material puede volver a arder. Para fuegos de clase A debe utilizarse un extintor específicamente clasificado para ellos.
¿El extintor de polvo puede utilizarse en un cuadro eléctrico?
Puede utilizarse si el equipo está certificado para ese riesgo y se respetan las indicaciones de la etiqueta. Sin embargo, el polvo puede penetrar en los componentes y causar daños importantes. El CO₂ suele ser preferible para cuadros eléctricos.
¿El CO₂ es tóxico?
El dióxido de carbono no deja residuos tóxicos sobre los equipos, pero una concentración elevada desplaza el oxígeno y puede provocar asfixia. Debe utilizarse con especial precaución en espacios pequeños, cerrados o mal ventilados.
¿Cuál dura más durante la descarga?
Depende de la capacidad y del modelo. Los extintores portátiles descargan su contenido en pocos segundos, por lo que es fundamental dirigir correctamente el agente desde el primer momento.
¿Cuál es más fácil de manejar?
Un extintor ABC suele ofrecer una relación favorable entre capacidad y peso. Los extintores de CO₂ pueden resultar más pesados por las características de su recipiente. La facilidad de manejo debe comprobarse antes de definir la capacidad.
¿Cuál es más barato?
Los extintores ABC suelen tener un precio de compra más reducido. Sin embargo, si se descargan sobre equipos electrónicos o productos sensibles, el coste de limpieza y los daños ocasionados pueden ser muy superiores.
¿Puedo sustituir todos los extintores ABC por extintores de CO₂?
No. El CO₂ no ofrece la misma protección frente a materiales sólidos ni tiene la misma versatilidad. Cualquier sustitución debe basarse en una evaluación técnica y en la normativa aplicable.
¿Se pueden colocar juntos?
Sí. Es habitual colocar un extintor ABC para riesgos generales y un extintor de CO₂ cerca de un cuadro eléctrico, una sala de servidores o una zona con maquinaria sensible.
Extintor ABC o CO₂: elige según el riesgo, no solo según el precio
El extintor de polvo ABC ofrece una protección polivalente frente a fuegos de clase A, B y C. Es una solución eficaz para numerosos riesgos generales, aunque deja residuos y puede afectar a equipos electrónicos o maquinaria sensible.
El extintor de CO₂ no deja residuos y es especialmente adecuado para instalaciones eléctricas, ordenadores, servidores, laboratorios y determinados líquidos inflamables. Sin embargo, tiene un alcance más reducido, poca capacidad de enfriamiento y no sustituye a un extintor para fuegos de materiales sólidos.
La decisión debe basarse en:
- Los materiales que pueden arder.
- Las clases de fuego existentes.
- La presencia de electricidad.
- El valor y sensibilidad de los equipos.
- Las condiciones del espacio.
- La capacidad de manejo de los usuarios.
- La normativa aplicable.
- Las consecuencias de una posible descarga.
En muchos casos, la mejor protección consiste en combinar ambos agentes.
Incotex ofrece extintores de polvo ABC y extintores de CO₂ en diferentes capacidades, además de asesoramiento, instalación, señalización y mantenimiento de equipos de protección contra incendios.
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