Los extintores son uno de los equipos de protección contra incendios más conocidos, pero no todos funcionan de la misma manera ni sirven para combatir cualquier incendio. Utilizar un agente extintor inadecuado puede resultar ineficaz, provocar daños adicionales e incluso aumentar el peligro para las personas que se encuentren cerca.
Para elegir correctamente entre los diferentes tipos de extintores es necesario identificar los materiales que podrían arder, conocer las clases de fuego existentes y valorar las características del espacio que se quiere proteger.
No necesita el mismo extintor una vivienda que una cocina industrial, una oficina con numerosos equipos informáticos, un garaje, una nave industrial o un establecimiento en el que se almacenan líquidos inflamables.
En esta guía explicamos cuáles son los principales tipos de extintores, para qué fuegos están indicados y qué factores deben tenerse en cuenta para seleccionar el extintor adecuado.
¿Qué es un extintor y cómo funciona?
Un extintor es un equipo que contiene un agente destinado a controlar o extinguir un incendio en su fase inicial. Este agente se descarga mediante presión y se dirige hacia la base de las llamas para actuar sobre uno o varios de los elementos que mantienen la combustión.
Según el producto que contenga, el extintor puede actuar principalmente mediante:
- Enfriamiento del combustible.
- Reducción o desplazamiento del oxígeno.
- Separación del combustible y el aire.
- Interrupción de la reacción química de la combustión.
- Creación de una capa que impida la reignición.
La eficacia de cada mecanismo depende del material que esté ardiendo. Por este motivo, el primer paso para elegir extintor es determinar qué riesgos de incendio existen en el lugar.
La normativa española establece que los agentes extintores deben ser adecuados para las clases de fuego normalizadas. Además, los extintores portátiles deben estar certificados conforme a las normas aplicables de la serie UNE-EN 3.
Clases de fuego: qué significan las letras A, B, C, D y F
Las clases de fuego agrupan los incendios según la naturaleza del combustible que está ardiendo. Esta clasificación permite identificar qué agente extintor puede utilizarse con mayor seguridad y eficacia.
Esta clasificación es la utilizada por el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios, de acuerdo con la norma UNE-EN 2.

¿Existe una clase de fuego eléctrico?
En la clasificación europea y española no existe una letra específica para los incendios eléctricos. La electricidad puede ser el origen del fuego o estar presente en el equipo afectado, pero la clase se determina por el material que está ardiendo.
Sin embargo, la presencia de tensión eléctrica condiciona la elección del agente. Mientras el equipo continúe conectado, debe utilizarse un extintor compatible con instalaciones eléctricas y evitar agentes que puedan conducir la electricidad.
Cuando sea posible hacerlo con seguridad, se debe cortar previamente el suministro eléctrico. Una vez desconectado, el incendio pasará a tratarse según el material que esté ardiendo.
Principales tipos de extintores y para qué se utilizan
Los extintores pueden clasificarse según el agente que contienen. Los más habituales son los extintores de polvo ABC, CO₂, agua, espuma y agente químico húmedo, aunque existen soluciones especiales para determinados riesgos.
Extintores de polvo ABC
Los extintores de polvo ABC son unos de los equipos más utilizados por su versatilidad. Su agente puede actuar sobre:
- Fuegos de clase A, provocados por materiales sólidos.
- Fuegos de clase B, relacionados con líquidos inflamables.
- Fuegos de clase C, originados por gases inflamables.
Esta polivalencia hace que sean frecuentes en comunidades de propietarios, comercios, oficinas, vehículos, almacenes, garajes y numerosos establecimientos profesionales.
También pueden emplearse ante determinados incendios en los que haya equipos eléctricos con tensión, siempre que el extintor esté certificado para ello. No obstante, el polvo genera una nube que puede reducir la visibilidad, dificultar la respiración y penetrar en componentes electrónicos o maquinaria sensible.
Ventajas principales:
- Gran capacidad de extinción.
- Utilidad ante diferentes clases de fuego.
- Amplia variedad de capacidades.
- Buena relación entre prestaciones, tamaño y coste.
- Adecuados para numerosos riesgos generales.
Limitaciones:
- Dejan una gran cantidad de residuos.
- El polvo puede dañar equipos electrónicos.
- Pueden reducir la visibilidad en interiores.
- Su capacidad de enfriamiento es limitada, por lo que debe vigilarse una posible reignición.
Incotex dispone de extintores de polvo ABC en diferentes formatos y capacidades, incluidos equipos portátiles y modelos de mayor tamaño.

Extintores de CO₂
Los extintores de CO₂ utilizan dióxido de carbono almacenado a presión. Al descargarse, el agente se transforma en gas y desplaza parte del oxígeno alrededor del fuego.
Su principal ventaja es que no deja residuos. Por este motivo, suele ser una opción adecuada para proteger:
- Cuadros eléctricos.
- Ordenadores y servidores.
- Equipos electrónicos.
- Maquinaria.
- Laboratorios.
- Instalaciones con componentes sensibles.
- Fuegos superficiales de líquidos inflamables.
Los organismos públicos de seguridad contra incendios recomiendan habitualmente el CO₂ para incendios relacionados con equipos eléctricos y determinados líquidos inflamables.
Ventajas principales:
- No deja residuos tras la descarga.
- No daña directamente los componentes electrónicos.
- Es adecuado para riesgos eléctricos.
- Permite recuperar antes el uso del espacio cuando el fuego ha sido controlado.
Limitaciones:
- Tiene poca capacidad de enfriamiento.
- El fuego puede reactivarse si el material permanece caliente.
- No suele ser la opción principal para materiales sólidos que forman brasas.
- En espacios pequeños o mal ventilados puede reducir peligrosamente la concentración de oxígeno.
- La boquilla alcanza temperaturas muy bajas durante la descarga y no debe sujetarse directamente.
En Incotex pueden encontrarse extintores de CO₂ de diferentes capacidades, incluidos modelos portátiles y equipos sobre carro.
Extintores de agua
Los extintores de agua actúan principalmente reduciendo la temperatura del combustible. Están especialmente indicados para fuegos de clase A, como los provocados por:
- Madera.
- Papel.
- Cartón.
- Tejidos.
- Mobiliario.
- Determinados materiales sólidos.
Su capacidad de enfriamiento ayuda a penetrar en el material y reduce el riesgo de que las brasas vuelvan a encenderse.
Ventajas principales:
- Buena capacidad de enfriamiento.
- Eficaces en materiales sólidos.
- No producen la nube de residuos característica del polvo.
- Resultan adecuados para entornos con abundante papel, madera o textiles.
Limitaciones:
- No deben utilizarse sobre aceites o grasas de cocina.
- No son adecuados para líquidos inflamables.
- Un extintor de agua convencional no debe utilizarse sobre instalaciones eléctricas con tensión.
- No sirven para fuegos de gases o metales.
Existen extintores de agua con aditivos y sistemas de agua pulverizada o nebulizada que pueden ofrecer prestaciones diferentes. Antes de utilizarlos debe comprobarse siempre la información y los pictogramas del fabricante.
Extintores de espuma
Los extintores de espuma suelen estar indicados para fuegos de clase A y B. El agente crea una película sobre el combustible que ayuda a aislarlo del oxígeno, al mismo tiempo que proporciona cierto efecto de enfriamiento.
Se utilizan principalmente ante riesgos relacionados con:
- Madera, papel y tejidos.
- Gasolina y gasóleo.
- Pinturas.
- Disolventes.
- Otros líquidos inflamables compatibles.
Ventajas principales:
- Combinan sofocación y enfriamiento.
- Son adecuados para materiales sólidos y determinados líquidos.
- Generan menos residuos dispersos que un extintor de polvo.
- Permiten cubrir la superficie de un líquido inflamable.
Limitaciones:
- No deben utilizarse sobre gases inflamables.
- No son adecuados para metales combustibles.
- No deben emplearse sobre aceites y grasas de cocina salvo que cuenten con una clasificación específica.
- Al tratarse generalmente de productos con base acuosa, no deben utilizarse sobre equipos eléctricos con tensión salvo indicación expresa del fabricante.
Las guías de los servicios públicos de bomberos identifican la espuma como un agente adecuado para incendios de clase A y B.
Extintores de agente químico húmedo
Los extintores de agente químico húmedo están diseñados principalmente para fuegos de clase F, originados por aceites y grasas sometidos a altas temperaturas.
Son especialmente relevantes en:
- Restaurantes.
- Bares.
- Hoteles.
- Comedores colectivos.
- Cocinas industriales.
- Freidoras profesionales.
- Negocios de comida preparada.
El agente forma una capa sobre el aceite que ayuda a aislarlo del oxígeno y a reducir progresivamente su temperatura. Esta acción resulta fundamental porque los aceites de cocina pueden volver a encenderse si no se enfrían suficientemente.
Ventajas principales:
- Diseñados específicamente para fuegos de clase F.
- Reducen el riesgo de reignición.
- La descarga suele realizarse de forma suave para evitar salpicaduras.
- Son una solución esencial cuando existen freidoras o grandes cantidades de aceite caliente.
Limitaciones:
- Tienen un uso más específico que los extintores ABC.
- No sustituyen necesariamente al resto de equipos necesarios en una cocina profesional.
- Su idoneidad para otras clases de fuego dependerá de la clasificación concreta indicada en el extintor.
Los servicios públicos de prevención de incendios consideran el agente químico húmedo como la solución especializada para incendios relacionados con aceites y grasas de cocina.
Extintores especiales para metales
Los fuegos de clase D requieren agentes específicos. No todos los metales reaccionan igual, por lo que el polvo debe seleccionarse según el material que se quiera proteger.
Estos extintores pueden ser necesarios en:
- Industria metalúrgica.
- Talleres especializados.
- Laboratorios.
- Plantas químicas.
- Procesos con magnesio.
- Instalaciones con sodio o potasio.
- Fabricación y mecanizado de determinados metales.
Nunca debe utilizarse agua sobre un incendio de metales sin disponer de una evaluación técnica específica. Algunos metales pueden reaccionar violentamente con el agua y generar gases inflamables o proyecciones.
Debido a la complejidad de estos riesgos, la selección del extintor debe realizarla una empresa especializada después de identificar los metales presentes, su formato y las condiciones del proceso.
Extintores automáticos
Un extintor automático no es un agente extintor diferente, sino un equipo diseñado para activarse cuando detecta una determinada temperatura.
Se utiliza habitualmente en espacios donde un incendio podría comenzar sin presencia permanente de personas, como:
- Salas de calderas.
- Cuartos de instalaciones.
- Zonas de motores.
- Maquinaria.
- Campanas extractoras.
- Pequeños recintos técnicos.
- Determinados cuadros o equipos industriales.
Estos extintores pueden contener polvo u otros agentes dependiendo del riesgo. Su ubicación, capacidad, temperatura de activación y cobertura deben calcularse específicamente.
Incotex comercializa extintores automáticos, además de extintores de polvo ABC, CO₂ y agua, con formatos que abarcan desde pequeños equipos portátiles hasta soluciones de mayor capacidad.

Tabla comparativa de tipos de extintores
Esta tabla sirve como orientación general. La clasificación y eficacia que aparecen en la etiqueta de cada equipo son las que determinan los fuegos para los que ha sido ensayado.
| Tipo de extintor | Usos habituales | Ventaja principal | Principal limitación |
|---|---|---|---|
| Polvo ABC | Fuegos A, B y C; riesgos generales | Gran versatilidad | Deja residuos y puede dañar equipos |
| CO₂ | Equipos eléctricos y ciertos líquidos inflamables | No deja residuos | Poco enfriamiento y posible reignición |
| Agua | Madera, papel, cartón y tejidos | Gran capacidad de enfriamiento | No utilizar en aceite, líquidos inflamables o electricidad |
| Espuma | Materiales sólidos y líquidos inflamables | Sofoca y enfría | Uso limitado con electricidad y riesgos especiales |
| Químico húmedo | Aceites y grasas de cocina | Especializado en fuegos de clase F | Aplicación principalmente profesional |
| Polvo especial | Metales combustibles | Adaptado a fuegos de clase D | Debe seleccionarse según el metal |
| Automático | Salas técnicas y espacios sin vigilancia | Se activa sin intervención directa | Requiere diseño y ubicación profesional |
Cómo elegir el extintor adecuado
Elegir extintor no consiste únicamente en decidir entre polvo y CO₂. Para proteger correctamente un espacio deben analizarse varios factores.
1. Identificar los materiales combustibles
El primer paso es realizar un inventario de los materiales que podrían originar o alimentar un incendio:
- Papel, cartón, madera o tejidos.
- Pinturas, combustibles o disolventes.
- Butano, propano o gas natural.
- Equipos eléctricos.
- Aceites y grasas.
- Metales combustibles.
- Productos químicos especiales.
La presencia de varios riesgos puede hacer necesario instalar diferentes tipos de extintores en un mismo establecimiento.
2. Determinar las clases de fuego posibles
Una vez identificados los materiales, deben relacionarse con las clases de fuego A, B, C, D o F.
Un restaurante, por ejemplo, puede presentar simultáneamente:
- Riesgo de clase A por mobiliario, papel o textiles.
- Riesgo eléctrico por cuadros, maquinaria y electrodomésticos.
- Riesgo de clase F por freidoras y aceites.
- Riesgo de clase C si utiliza gas.
En este caso, un único extintor polivalente podría no cubrir adecuadamente todas las situaciones.
3. Valorar la presencia de electricidad
Cuando existen cuadros eléctricos, servidores, ordenadores o maquinaria sensible, conviene instalar un agente que no sea conductor y que no deje residuos perjudiciales.
Por esta razón, el CO₂ suele colocarse como complemento de otros extintores en oficinas, comercios, salas técnicas y espacios con equipos electrónicos.
4. Analizar las consecuencias de la descarga
El objetivo no es únicamente apagar el fuego. También debe considerarse cómo afectará el agente al espacio.
El polvo ABC puede resultar muy eficaz, pero su descarga puede:
- Contaminar productos.
- Entrar en mecanismos.
- Afectar a equipos electrónicos.
- Obligar a realizar una limpieza profunda.
- Reducir considerablemente la visibilidad.
En un almacén, un garaje o una zona exterior estas consecuencias pueden ser asumibles. En una sala de servidores, un laboratorio o un espacio con maquinaria de precisión puede ser preferible otra solución.
5. Elegir la capacidad y eficacia necesarias
Dos extintores que contienen el mismo agente no tienen necesariamente la misma capacidad de extinción. En la etiqueta aparecen valores de eficacia asociados a las clases de fuego para las que han sido ensayados.
Por ejemplo, pueden encontrarse indicaciones como:
- 13A.
- 27A.
- 34B.
- 183B.
- 25F.
La capacidad, el alcance, el peso total y la eficacia deben ajustarse al riesgo y a la persona que previsiblemente tendrá que utilizar el equipo.
Un extintor muy pequeño puede resultar insuficiente, pero un equipo excesivamente pesado también puede ser difícil de manejar. En riesgos elevados pueden utilizarse extintores móviles sobre carro.
6. Estudiar las condiciones del entorno
También deben valorarse:
- Temperatura ambiental.
- Humedad.
- Exposición al exterior.
- Riesgo de corrosión.
- Presencia de polvo o suciedad.
- Posibilidad de golpes.
- Accesibilidad.
- Riesgo de vandalismo.
- Distancia hasta el punto protegido.
En exteriores o ambientes agresivos puede ser necesario utilizar armarios protectores, soportes, abrazaderas o equipos con tratamientos específicos.
7. Comprobar la normativa aplicable
En empresas, comunidades, establecimientos comerciales, industrias y edificios de uso público, la cantidad, eficacia, ubicación y mantenimiento de los extintores no dependen únicamente de una elección voluntaria.
Deben considerarse, entre otras disposiciones:
- El Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios.
- El Código Técnico de la Edificación.
- La normativa de seguridad contra incendios en establecimientos industriales.
- Las ordenanzas y requisitos autonómicos o municipales.
- La normativa específica de cada actividad.
- El proyecto o licencia del establecimiento.
La elección definitiva debe realizarse a partir de una evaluación del riesgo y de los requisitos aplicables a la instalación.

¿Qué extintor elegir según el tipo de espacio?
Extintores para viviendas
En una vivienda debe prestarse especial atención a:
- Cocina.
- Cuadro eléctrico.
- Garaje.
- Chimenea o estufa.
- Caldera.
- Trastero.
Un extintor de polvo ABC puede ofrecer una cobertura general, aunque en la cocina debe valorarse una solución específica para fuegos de aceite y complementarla con una manta ignífuga.
El extintor no debe colocarse junto al punto con mayor probabilidad de incendio si para alcanzarlo es necesario acercarse a las llamas. Debe situarse en un lugar visible, accesible y próximo a una vía de salida.
Extintores para oficinas y comercios
En oficinas y comercios suelen existir materiales sólidos, mobiliario, documentación, equipos eléctricos y cuadros de distribución.
Una configuración habitual combina:
- Un extintor adecuado para fuegos de materiales sólidos.
- Un extintor de CO₂ próximo a cuadros eléctricos o equipos electrónicos.
La selección dependerá de la superficie, la distribución, la ocupación y la actividad concreta.
Extintores para bares y restaurantes
En hostelería deben analizarse por separado la zona pública, los almacenes, los cuadros eléctricos y la cocina.
Cuando existen freidoras o cantidades relevantes de aceite caliente, debe instalarse un extintor con clasificación F. También pueden ser necesarios extintores ABC, equipos de CO₂, mantas ignífugas y sistemas automáticos de extinción en campanas.
Extintores para garajes y talleres
Los garajes y talleres pueden contener combustibles, aceites, vehículos, baterías, herramientas eléctricas, pinturas, disolventes y gases.
La combinación de riesgos hace necesario estudiar:
- Tipos de vehículos.
- Productos almacenados.
- Trabajos realizados.
- Ventilación.
- Instalaciones eléctricas.
- Existencia de soldadura o corte.
- Presencia de baterías de litio.
- Superficie y distribución.
Un extintor de polvo ABC suele ser frecuente en estos entornos, aunque puede ser necesario complementarlo con CO₂ u otros agentes específicos.
Extintores para industrias y almacenes
En una instalación industrial no debe elegirse el extintor basándose únicamente en el tamaño del edificio. Es necesario estudiar los procesos, productos, almacenamiento, carga de fuego y posibles reacciones químicas.
También debe comprobarse si el extintor portátil debe complementarse con:
- Bocas de incendio equipadas.
- Sistemas de detección.
- Rociadores automáticos.
- Sistemas de espuma.
- Extinción mediante gases.
- Sistemas automáticos de polvo.
- Hidrantes.
- Soluciones de protección pasiva.
- Cómo interpretar la etiqueta de un extintor
Antes de utilizar o comprar un extintor debe revisarse su etiqueta. En ella se puede encontrar información como:
- Tipo de agente extintor.
- Cantidad de agente.
- Clases de fuego para las que está indicado.
- Eficacia de extinción.
- Instrucciones de uso.
- Advertencias.
- Temperatura de utilización.
- Datos del fabricante.
- Marcado y certificaciones.
- Fecha de fabricación.
- Información de mantenimiento.
No debe utilizarse un extintor para una clase de fuego que no aparezca expresamente indicada en su etiqueta.
El color del recipiente no permite identificar por sí solo el agente que contiene. La información decisiva es la etiqueta, los pictogramas y la clasificación del equipo.

¿Dónde colocar los extintores?
Los extintores deben ser visibles, accesibles y estar próximos a las zonas en las que exista mayor probabilidad de inicio de un incendio. Siempre que sea posible, también deben situarse cerca de las salidas y recorridos de evacuación.
El Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios establece, para las instalaciones sometidas a sus requisitos, que la parte superior del extintor debe quedar situada preferentemente entre 80 y 120 centímetros sobre el suelo. También señala que el recorrido horizontal hasta un extintor no debe superar los 15 metros en los sectores en los que resulte aplicable.
Además:
- El acceso no debe estar bloqueado.
- El extintor debe estar señalizado.
- Las instrucciones deben permanecer visibles.
- No debe ocultarse detrás de muebles, puertas o mercancías.
- Debe protegerse frente a golpes y condiciones ambientales adversas.
- No debe colocarse de forma que obligue a acercarse al foco del incendio para alcanzarlo.
Mantenimiento de los extintores
Disponer del extintor adecuado no garantiza que vaya a funcionar cuando sea necesario. Los equipos deben mantenerse en buen estado y someterse a las revisiones correspondientes.
Las comprobaciones trimestrales incluyen, entre otros aspectos:
- Verificar que el extintor permanece en su ubicación.
- Comprobar que es adecuado para el riesgo.
- Revisar que está visible y accesible.
- Confirmar que las instrucciones son legibles.
- Comprobar el indicador de presión.
- Revisar manguera, válvula y boquilla.
- Verificar que conserva sus precintos.
- Comprobar que no se ha descargado total o parcialmente.
- Revisar la señalización.
El mantenimiento anual debe realizarlo personal especializado del fabricante o una empresa mantenedora habilitada. Los extintores también deben someterse a la prueba de presión o retimbrado cada cinco años.
La normativa de equipos a presión establece una vida útil máxima de veinte años desde la fecha de fabricación y pruebas de nivel C cada cinco años.
Un extintor debe revisarse también cuando:
- Ha sido utilizado, aunque solo sea parcialmente.
- Ha perdido presión.
- Presenta corrosión, golpes o daños.
- Tiene el precinto roto.
- La manguera o la boquilla están deterioradas.
- Ha estado expuesto a temperaturas extremas.
- Se ha cambiado la distribución o actividad del establecimiento.
Cómo utilizar correctamente un extintor
Un extintor portátil está pensado para actuar sobre un incendio en su fase inicial. No debe utilizarse cuando las llamas se han extendido, existe una gran acumulación de humo o no está garantizada una vía de escape.
Ante un incendio:
- Avisa a las personas que se encuentren cerca.
- Activa la alarma si existe.
- Llama al teléfono de emergencias 112.
- Utiliza el extintor únicamente si el fuego es pequeño y puedes hacerlo sin exponerte.
- Colócate manteniendo una salida a tu espalda.
- Retira el precinto y el pasador de seguridad.
- Dirige la boquilla hacia la base de las llamas.
- Presiona la maneta.
- Realiza un movimiento de barrido.
- Retrocede sin dar la espalda al fuego.
- Vigila una posible reignición.
Las personas designadas para utilizar equipos de extinción en un centro de trabajo deben recibir formación práctica y conocer los riesgos presentes en la instalación.
Errores frecuentes al elegir o utilizar un extintor
Entre los errores más habituales se encuentran:
- Pensar que todos los extintores sirven para cualquier incendio.
- Utilizar agua sobre aceite caliente.
- Emplear un extintor de agua en equipos eléctricos con tensión.
- Instalar únicamente CO₂ en zonas con abundantes materiales sólidos.
- Utilizar polvo en espacios con maquinaria sensible sin valorar los daños.
- Comprar un extintor sin comprobar su eficacia.
- Elegir un equipo demasiado pesado para sus usuarios.
- Colocarlo detrás de muebles o mercancías.
- No señalizarlo.
- No realizar las revisiones obligatorias.
- Utilizar un extintor parcialmente descargado.
- Intentar apagar un incendio ya desarrollado.
- No disponer de una ruta de evacuación segura.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de extintores
¿Cuál es el extintor más polivalente?
El extintor de polvo ABC es uno de los más polivalentes porque puede utilizarse en fuegos de clase A, B y C. Sin embargo, genera residuos y no siempre es la mejor opción para espacios interiores con equipos electrónicos o maquinaria sensible.
¿Qué extintor es adecuado para un cuadro eléctrico?
El CO₂ suele ser una de las opciones más utilizadas para cuadros eléctricos porque no conduce la electricidad ni deja residuos. La capacidad y ubicación deben ajustarse al riesgo y a las características del cuadro.
¿Qué extintor debe utilizarse en una cocina?
Cuando existe riesgo derivado de freidoras, aceites o grasas calientes debe emplearse un extintor con clasificación F. Una manta ignífuga puede complementar la protección, pero no sustituye a los equipos exigidos para la actividad.
¿Se puede utilizar un extintor de polvo dentro de una vivienda?
Puede utilizarse siempre que esté indicado para el tipo de fuego, pero su descarga produce una nube de polvo y deja residuos difíciles de limpiar. Debe valorarse su ubicación y la presencia de equipos electrónicos.
¿Qué extintor no deja residuos?
El extintor de CO₂ no deja residuos tras la descarga. Por este motivo se utiliza en cuadros eléctricos, equipos informáticos, laboratorios y maquinaria sensible.
¿Un extintor caduca?
Los extintores tienen una vida útil máxima de veinte años desde su fabricación. Durante ese periodo deben someterse a mantenimiento, revisiones y pruebas de presión. También pueden tener que sustituirse antes si presentan daños o no ofrecen garantías de funcionamiento.
¿Cuántos extintores necesita un negocio?
La cantidad depende de la superficie, la distribución, la actividad, las clases de fuego, la eficacia de los equipos y la normativa aplicable. No debe calcularse únicamente dividiendo la superficie entre un número determinado.
¿Puedo instalar personalmente un extintor?
La instalación está sujeta a las condiciones establecidas por el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios. En determinados establecimientos pequeños y viviendas unifamiliares puede colocarlo el usuario, pero en el resto de casos debe intervenir una empresa instaladora o mantenedora habilitada.
Elige el extintor adecuado con asesoramiento profesional
Seleccionar correctamente entre los distintos tipos de extintores es esencial para que el equipo pueda responder ante los riesgos reales de cada espacio.
La elección debe basarse en las clases de fuego posibles, la presencia de equipos eléctricos, las características del entorno, la capacidad de extinción necesaria y la normativa aplicable.
Incotex ofrece extintores de polvo ABC, CO₂, agua y equipos automáticos en diferentes capacidades, además de accesorios, señalización y servicios de mantenimiento de sistemas de protección contra incendios. Su equipo puede analizar las características de viviendas, comunidades, comercios, oficinas, establecimientos hosteleros e instalaciones industriales para recomendar la solución más adecuada.
Contacta con Incotex para recibir asesoramiento, elegir el extintor adecuado y garantizar que tus equipos se encuentran correctamente instalados, señalizados y mantenidos.





